El "rey Trump" va desnudo y sus adversarios toman nota (opens in new tab)
Ya se notaba en Washington a principios de junio. Ni siquiera los republicanos más cercanos al Gobierno, que defendían la guerra contra Irán cuando estalló, encontraban ya argumentos para justificar los cambios de rumbo de Donald Trump sobre los objetivos de la guerra, sus declaraciones contradictorias (“Nunca prometí no iniciar nuevas guerras”) o absurdas (“Me encanta la inflación”). Tampoco había nadie que desmintiera que Irán dispone ahora de un medio de disuasión masivo gracias a su contr...
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