La sonrisa de mi padre (opens in new tab)
Siempre fui un niño raro. Cuando a mis amigos les preguntaban qué querían ser de mayores, siempre respondían los tópicos de siempre: bombero, policía, astronauta. Los más imaginativos decían arqueólogo; en aquellos tiempos, Indiana Jones era lo más.Cuando me preguntaban a mí, siempre contestaba: comisionista. La gente me miraba extrañada, claro. En mi efervescente mente juvenil me imaginaba cerrando tratos en países del tercer mundo, recibiendo regalos caros, consiguiendo aquellos negocios qu...
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