El tapete y la fiebre (opens in new tab)
Hay un instante, en Veinticuatro horas en la vida de una mujer, en el que Stefan Zweig detiene el relato sobre unas manos. Mrs. C., la dama inglesa que confiesa al narrador el episodio más vertiginoso de su biografía, no mira los rostros de los jugadores del casino de Montecarlo […]
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