El cierre del estrecho de Ormuz ahoga la economía china. Su única salida energética es un histórico pacto con Putin (opens in new tab)
"一日不见,如隔三秋" (Un día sin verte es como tres otoños). Recurriendo a la traducción al ruso de este antiguo proverbio chino, el presidente Vladimir Putin quiso comenzar su reunión con Xi Jinping. El gesto de extrema cercanía no fue fortuito. La Plaza de Tiananmen se vistió de gala con una salva de 21 cañonazos, una banda militar y decenas de niños ondeando banderas para recibir al mandatario ruso. A simple vista, Pekín desplegó el mismo teatro diplomático y la misma pompa que había ofrecido al pr...
Read the original article