EEUU acaba de incorporar un nuevo Boeing 747 a su flota presidencial. Detrás hay un polémico regalo de Qatar (opens in new tab)
Un avión presidencial nunca es solo un avión. Es una oficina, un símbolo de poder y, en el caso de Estados Unidos, una extensión volante de la Casa Blanca. Este viernes, en un enorme hangar de la Base Conjunta Andrews, Estados Unidos mostró un nuevo integrante de su flota ejecutiva. Pero no estamos ante un aparato recién salido de fábrica ni ante una aeronave comprada directamente a Boeing para ser modificada desde cero. Lo que hemos visto es otra cosa: un 747 ya existente, adaptado a toda ve...
Read the original article