Ni eléctrico ni gasolina ni híbrido: el próximo modelo de Mercedes-Benz apunta como un misil para entrar de lleno en la guerra (opens in new tab)
En plena Segunda Guerra Mundial, mientras los bombardeos aliados destruían fábricas alemanas y se consumían recursos a un ritmo imposible, muchas plantas que hasta entonces fabricaban coches, motores o maquinaria civil comenzaron a transformarse apresuradamente para producir vehículos militares, piezas de aviación y armamento. Algunas de las marcas más reconocibles de la industria automovilística europea descubrieron entonces algo que décadas después vuelve a resonar con fuerza: en tiempos de...
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