Una escena más propia de la Edad Media ha llevado a la guerra en Irán a un escenario inédito: la toma de un castillo (opens in new tab)
Cuando las tropas de Saladin sitiaron el castillo de Beaufort en 1190, el señor que lo defendía intentó ganar tiempo prometiendo rendirse mientras reforzaba las murallas y acumulaba suministros. Más de ocho siglos después, la misma fortaleza sigue apareciendo en los planes militares de quienes combaten en la región. La guerra moderna y el castillo medieval. Pocas imágenes resumen mejor las contradicciones de Oriente Próximo que la de soldados avanzando hacia una fortaleza construida hace casi...
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