El gran negocio chino no son coches eléctricos o tierras raras: son los billones de cigarrillos anuales que pagan todo lo demás (opens in new tab)
En plena campaña anticorrupción de Xi Jinping en el año 2013, el Gobierno chino llegó a prohibir oficialmente que en los banquetes y actos públicos de funcionarios hubiera cigarrillos sobre la mesa. El detalle parecía simbólico, pero reflejaba hasta qué punto el tabaco estaba incrustado en la cultura política y económica del país. El negocio silencioso que sostiene demasiado. Cuando se habla de la economía china, la conversación suele girar alrededor de coches eléctricos, paneles solares, bat...
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