Ni misiles, ni fusiles, ni bombas. Los drones ucranianos están llevando un tipo de carga inédita en la guerra: ancianos (opens in new tab)
Durante el bloqueo soviético de Berlín en 1948, un piloto estadounidense comenzó a lanzar chocolatinas atadas a pequeños paracaídas de tela sobre los niños que observaban los aviones desde el aeropuerto de Tempelhof. Aquella iniciativa improvisada acabó convirtiéndose en la famosa “Operation Little Vittles”, una de las imágenes más inesperadas de la Guerra Fría: aeronaves militares utilizadas para llevar esperanza en lugar de armamento. Décadas después, Ucrania está encontrando usos igual de ...
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