Rusia lleva meses avanzando a paso de tortuga en Ucrania. Eso está a punto de cambiar por culpa de una estación: el verano (opens in new tab)
Durante la Segunda Guerra Mundial, muchos comandantes descubrieron que una simple estación podía alterar por completo el ritmo de una campaña militar: en el frente oriental, la llegada de la primavera convertía carreteras y campos en mares de barro capaces de inmovilizar tanques durante semanas, mientras que el verano volvía a abrir de golpe enormes corredores de avance para ambos ejércitos. La guerra que ya no avanza como antes. Contaba el fin de semana el New York Times que durante meses, e...
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