El próximo gran salto espacial también va de semiconductores: la NASA prepara chips 100 veces más potentes (opens in new tab)
El ser humano explora porque necesita entender lo que hay más allá. Lo hemos hecho cruzando océanos, subiendo montañas y, desde hace décadas, enviando máquinas a lugares donde nosotros todavía no podemos estar. Pero una misión espacial tiene más que hacer además de llegar. Por ejemplo, recoger datos, interpretaros y enviarlos a la Tierra para hacer ciencia. Ahí aparece el gran desafío, porque el espacio exige ordenadores capaces de funcionar durante años en un entorno que castiga la electróni...
Read the original article