DeepSeek acaba de lograr algo impensable hace unos meses: ganar terreno entre empresas estadounidenses (opens in new tab)
Hace no tanto, la idea de que una empresa estadounidense pagara directamente a una compañía china como DeepSeek para usar inteligencia artificial habría sonado, como mínimo, improbable. No porque faltaran modelos alternativos, sino porque el tablero de la IA empresarial parecía dominado por los grandes nombres de Silicon Valley y por una preocupación creciente alrededor de los datos, la seguridad y la dependencia tecnológica. Pero el gasto empieza a pesar. Y cuando una tecnología se vuelve ca...
Read the original article