Una IA montó una cafetería desde cero: sacó permisos, contrató personal y negoció con proveedores. Luego pidió 3.000 guantes de goma (opens in new tab)
El lanzamiento de OpenClaw marcó una nueva en la carrera de la IA, una en la que la IA agéntica se ocupa de tareas complejas en las que hasta hace poco fallaba estrepitosamente. A pesar de que el salto cualitativo es innegable, dar el control total de un negocio a un agente IA no siempre sale bien. Es justo lo que ha hecho la startup Andon Labs: poner a un agente IA a regentar una cafetería en Suecia. Los resultados han sido interesantes. Mona. Es el nombre del agente que se encargó de todo e...
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