Princeton llevaba 133 años sin vigilar a sus alumnos en los exámenes por un "código de honor". La IA acaba de romper ese pacto (opens in new tab)
Durante más de un siglo, Princeton ha basado su confianza académica en un código de honor, un juramento que sus estudiantes firmaban para no copiar en los exámenes. Incluso los profesores abandonaban el aula. Nadie vigilaba, porque el honor era suficiente garantía. Ese modelo acaba de desaparecer, y la inteligencia artificial tiene buena parte de culpa. Lo que ha ocurrido. La facultad de Princeton votó a principios de esta semana para que todos los exámenes presenciales sean supervisados a pa...
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